COMBATE
El sistema de combate por turnos del juego anima a los usuarios a tomar decisiones tácticas y estratégicas. Tendrás que hacer frente a malvados enemigos con la ayuda del grupo y de PNJ amistosos. Con la dosis adecuada de suerte y planificación, podrás alzarte con la victoria. El combate empezará si te acercas mucho a un enemigo y este te ve, o bien si buscas activamente el enfrentamiento.
Cuando el equipo se divide y un jugador se enzarza en un combate, el juego solo entrará en modo por turnos para ese personaje. Los demás miembros del grupo seguirán pudiendo moverse libremente, iniciar sus propios combates o incluso unirse a ese personaje para ayudarle en su combate.
Participantes
Tras iniciarse un combate, en la parte superior de la pantalla se podrán ver los retratos de los participantes en el mismo. El retrato del personaje seleccionado en ese momento tendrá un borde dorado, los aliados del grupo tendrán un borde azul, los PNJ aliados tendrán un borde verde y los enemigos tendrán el borde rojo. La vitalidad de cada personaje se indicará bajo su retrato.
Turnos del combate
El orden de los turnos vendrá determinado, entre otros factores, por la Iniciativa de cada participante.
Puntos de acción (PA)
A cada participante se le asignará un determinado número de puntos de acción (PA) según sus características. Los puntos de acción determinarán cuántas acciones se podrán realizar durante ese turno. Cada acción consume un determinado número de puntos de acción, ya sea moverse, atacar o usar habilidades y objetos. No tienes por qué usar todos los puntos de acción en un mismo turno. A menudo suele ser una buena estrategia ahorrarlos para futuros turnos. Ciertas habilidades requerirán más o menos puntos de acción que otras, así que haced un uso sabio de vuestros puntos de acción.
Movimiento
Para moverte, dirígete al lugar del mapa al que deseas moverte. Verás una previsualización de la distancia, del camino que seguirá el personaje y del número de puntos de acción que costará ese movimiento.
Atacar
Para atacar con el arma que tenga equipada tu personaje en ese momento, no tendrás más que colocar el cursor sobre el rival al que atacar y verás cuántos puntos de acción te costará el ataque (la cifra incluirá los puntos que costará llegar hasta el enemigo). Luego, decide si quieres realizar ese ataque o no.
Al pasar el cursor sobre un objetivo también se te mostrará la probabilidad de golpear con éxito a dicho enemigo. Dicha probabilidad dependerá de la característica principal relacionada con ese tipo de ataque específico, del arma, de la calificación de ofensa y de la calificación de defensa del enemigo. Los enemigos con bajas calificaciones de defensa suelen ser fáciles de atacar, mientras que los que las tienen altas suelen ser muy difíciles de acertar.
Si tienes equipados como arma un arco o una ballesta, podrás atacar a todo lo que tengas a la vista, aunque supere la distancia ideal para atacar con el arma. Eso sí, si supera esa distancia se reducirá la probabilidad de acertarle.
Habilidades u objetos
Para usar una habilidad no tendrás más que seleccionar su icono en la barra rápida del personaje y luego poner el cursor sobre el objetivo. Al hacerlo, verás cuántos puntos de acción te costará el ataque. Ciertas habilidades también mostrarán su área de efecto. Otras habilidades se ejecutarán inmediatamente en cuanto haces clic sobre el botón de la habilidad. Lee la descripción de cada habilidad para más información. Las habilidades que podrás usar en combate no se limitarán a las de la barra rápida; también podrás abrir la ventana de habilidades para seleccionar cualquier otra.
También podrás usar objetos en combate, tales como pociones, comida, usar un pergamino o incluso cambiar de equipo. Obviamente, todas estas acciones consumirán puntos de acción.
Tiradas de salvación
Una "tirada de salvación" es como una tirada de dado que no se ve y de cuyo resultado dependerá un evento del juego. Si un enemigo intenta prenderte fuego (es decir, causarte el estado "Quemado"), el juego realizará una tirada para determinar si te quemas o no. Esta tirada puede salir a favor o en contra tuya; dependerá sobre todo de las características del atacante y de las tuyas propias. En los estados que tienen una duración de varios turnos, se comprobará la probabilidad de éxito en cada turno. De este modo, los personajes afectados podrán tener una tirada de salvación que les cure antes de tiempo su estado alterado.
Apuñalar por la espalda
Los jugadores que porten dagas y posean el talento Traicionero podrán apuñalar a sus enemigos por la espalda y asestarles un golpe crítico. Para apuñalar por la espalda, el jugador tendrá que colocarse en un sector de 30 grados por detrás del enemigo. Dicha zona se destacará en el suelo cuando el jugador ponga el ratón sobre un enemigo.
Vitalidad
Durante el combate, la vitalidad de cada uno de los participantes se mostrará en la parte superior de la pantalla. Si un miembro del grupo o un compañero mueren, habrá hechizos en el mundo capaces de resucitarlos, tanto dentro como fuera del combate.
Habilidades
El uso que haga un participante de las habilidades será lo que determine su supervivencia en combate. Será importante hacer un uso estratégico de las habilidades y tener en cuenta cuáles se adaptan mejor a tus tácticas de combate.
Por ejemplo, si tú o un personaje amigo estáis a punto de atacar, puede que sea buena idea usar una habilidad que aumente vuestro daño o vuestra calificación de ofensa. En cambio, si alguien va a sufrir daños, tal vez sea buena idea usar una habilidad que mejore su defensa o su calificación de armadura, o incluso debilitar el daño o la calificación de ofensa del enemigo.
Muchas habilidades funcionan mejor al combinarlas con otras habilidades.
Por ejemplo, podrás usar Teletransporte sobre un espadachín enemigo peligroso que esté demasiado cerca de ti. Tendrá que invertir puntos de acción (PA) para acercarse a ti de nuevo tras haberlo alejado, de tal modo que habrás retrasado la amenaza. Todavía mejor: ralentízalo tras haberlo teletransportado. Así tendrás incluso más tiempo para atacarle desde una distancia segura o bien para acabar con otros atacantes primero.
Otro ejemplo: usa Aceite de medianoche junto con cualquier habilidad de fuego (o incluso una flecha de fuego o una flecha explosiva). Pon aceite a los pies del enemigo (cuantos más enemigos, mejor). ¡Al hacer esto los ralentizarás y, además, podrás prender fuego al aceite!
Ahora que has creado una superficie de fuego, ¿por qué no lanzas una gran roca? Al lanzar Roca arrolladora a través del fuego, se convertirá en un cometa en llamas que infligirá daño extra.
¿Por qué no usas la lluvia como acción previa? Sí, apagará el fuego, pero creará charcos. Si puedes atrapar a varios enemigos sobre el agua, serán más susceptibles a los ataques de hielo y eléctricos. Además, podrás electrificar todo el charco para aturdirlos a todos a la vez.
Algunas habilidades también funcionan bien contra otras habilidades. ¿Te ha maldecido un sacerdote malvado? ¡Usa Bendecir! ¿Te ha ralentizado un mago esquelético? ¡Usa Acelerado!
Efectos de estado
Ciertos ataques causarán en la víctima alteraciones de estado que les durarán varios turnos. La congelación impide actuar; el veneno va drenando poco a poco la vitalidad; y el fuego inflige daño continuado. Las características del personaje determinarán cómo le afectan los diferentes estados.
Los efectos de estado vienen provocados por los hechizos que se lanzan sobre el personaje o por las superficies sobre las que se pasa. Los personajes tendrán una tirada de salvación contra estos estados.
Superficies y nubes
Las superficies y nubes son elementos presentes en el suelo o en la atmósfera. Todo, desde los simples charcos de agua hasta los baños de sangre, serán elementos especiales que se podrán usar de formas especiales si se emplea la habilidad o el tipo de flecha adecuado.
Las superficies y las nubes suelen alterar estados y, por tanto, caminar sobre una superficie puede ser muy peligroso. Una superficie de fuego te prenderá fuego y sufrirás el estado Quemado, que te dañará cada turno hasta que desaparezca. Si caminas sobre una superficie de hielo, es posible que tu personaje resbale y que tenga que perder varios turnos hasta que una tirada de salvación le permita volver a levantarse, hasta que el efecto desaparezca o hasta que un aliado le ayude a levantarse. ¡Ten cuidado! Algunos enemigos dejarán superficies o nubes extrañas tras morir, lo cual añadirá elementos extra que afrontar tanto durante como después del combate.
Las superficies y nubes se podrán modificar, eliminar e interactuar con ellas. Por ejemplo, al lanzar una bola de fuego a una superficie de hielo, este se derretirá y se convertirá en una superficie de hielo que será susceptible a los ataques eléctricos.
Si hay un barril de aceite entre tu personaje y el enemigo, atacar a dicho barril con una habilidad de fuego lo hará explotar. En cambio, si disparas una flecha normal, el aceite se derramará. Podrás usarlo para ralentizar a los enemigos que intenten atravesar el aceite y, además, podrás prenderles fuego.
Estrategias
En combate suele compensar más tener una estrategia férrea que intentar infligir el máximo daño lo antes posible. A menudo, el grupo se verá superado en número y puede que los enemigos tengan ventajas que el jugador no tendrá (todavía).
Intenta identificar cuál es la amenaza principal entre tus rivales. Por ejemplo, si hay un mago que no deja de curar a sus aliados o que no deja de resucitar a sus amigos caídos, lo mejor será que acabes con él lo antes posible.
No ataques a demasiados objetivos diferentes a la vez. Céntrate en eliminar a un enemigo en vez de dañar a muchos. Dos trols, por mucho que tengan 1 punto de salud cada uno, seguirán infligiendo el máximo de daño. Lo mejor es siempre atacar a un solo trol en vez de dividir los ataques entre los dos.
Aprovecha el entorno. Por ejemplo, podrás colocarte en una posición en la que los arqueros no te puedan acertar, o en la que tengan que moverse para poder dispararte. También podrás crear cuellos de botella para que no todos los enemigos puedan atacarte a la vez.
Busca objetos que te puedan ayudar en combate. Lánzale cosas a tus enemigos, destruye objetos a su alrededor para que tengan que seguir una ruta más larga, haz explotar barriles de aceite, agua o pringue, etcétera.
Retrasar y huir
Es posible que haya ocasiones en las que prefieras actuar al final de un turno (es decir, después de que actúen el resto de tu grupo y todos los enemigos) en vez de al principio. Esto se llama retrasar y se puede ejecutar pulsando el botón Retrasar tu turno. Por ejemplo, te interesa retrasar tu turno si quieres esperar a que un mago mejore tus características antes de atacar. O, por ejemplo, si eres curandero y tus compañeros no han sufrido daños todavía, pero crees que va a haber un golpe devastador muy pronto. Retrasa tu turno para poder lanzar tus hechizos en el momento más adecuado. Si eres un mago y estás preparado para lanzar tu bola de fuego, retrasa tu turno para lanzarlo después de que tus amigos se hayan puesto a salvo. Es lo mejor que puedes hacer por ellos.
Si estás convencido de que no vas a ganar un combate, pulsa el botón Abandonar el combate.
No siempre será posible retrasar y huir, y pueden ser anulados, según el estado del combate o la configuración del grupo. Cada personaje solo podrá retrasar su turno una vez por ronda de combate.